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Plant
Tener un pequeño jardín en casa es una forma excelente de conectar con la naturaleza y aprender cómo crecen las plantas. No necesitas un gran patio: puedes usar macetas en un balcón, una azotea o incluso en una ventana.
Lo primero es elegir el lugar. Busca un sitio que reciba al menos 4 a 6 horas de sol al día. Sofía, por ejemplo, usa el alféizar de su ventana, mientras que Carlos coloca sus macetas en la terraza.
Después, decide qué quieres plantar. Para empezar, es buena idea elegir plantas fáciles, como perejil, albahaca, lechuga, tomates cherry o fresas. También puedes plantar flores como caléndulas o geranios para atraer insectos beneficiosos.
Elige macetas con agujeros en la base para que el agua pueda salir. Llénalas con sustrato para plantas, que es una mezcla de tierra ligera y nutritiva. Diego mezcla un poco de compost casero para dar más alimento a sus plantas.
Ahora toca sembrar. Puedes plantar semillas siguiendo las instrucciones del paquete, o usar plantones jóvenes que compras en un vivero. Coloca cada planta con espacio suficiente para que sus raíces crezcan.
Regar es muy importante. La mayoría de las plantas necesitan la tierra húmeda, pero no encharcada. María mete un dedo en la tierra: si está seca hasta la primera falange, sabe que es momento de regar.
Para cuidar bien tu jardín, observa las hojas y el tallo. Si están amarillas, puede faltarles luz o nutrientes; si se ven caídas, tal vez necesitan agua. Quita las hojas secas y revisa si hay insectos que puedan hacer daño.
Por último, disfruta tu cosecha. Corta las hojas de tus hierbas aromáticas para cocinar y recoge las frutas cuando estén maduras. Así aprendes de biología, cuidas el medio ambiente y comes alimentos más frescos.







